El día de hoy va una pequeña historia de la divinidad Ganesha. El liberador de obstáculos.

Ganesha es hijo de el dios Shiva y la diosa Parvati y tiene un hermano llamado Karthik. Ganesha tenia las cualidades de ser paciente y sabio mientras que Karthik era travieso e inquieto. Aun así los dos eran inteligentes y poderosos.
Fisicamente también eran muy diferentes, Ganesha tenia una cuerpo enorme con una gran panza y cabeza de elefante mientras que Karthik era un niño hermosos con músculos fuertes. Eran gentiles con todos y todos los amaban.

Un día los Devas comenzaron a hablar de los dos hijos de Shiva y Parvati y se comenzaron a cuestionar quien de los dos era mas sabio. Le preguntaron a Brahma el dios de la creación pero no lo sabia así que llamo a su hijo Narada quien era conocido por hacer bromas que al final terminaban en algo bueno.

Narada llega a visitar a la familia de Shiva y Parvati y los dioses se preguntan que traerá entre manos. Narada les ofrece una mango sagrado que solo puede ser comido por una sola persona. La pareja al ver que no podían compartirla deciden dársela a sus hijos. Narada feliz por que su plan estaba funcionando, pregunta a quien se lo van a dar ya que no lo podían compartir.

Los dos niños amaban los mangos así que deciden al final hacer un concurso. El que le diera tres vueltas al mundo y llegara primero seria el ganador del mango.
Karthik emocionado y confiado en que iba a ganar se trepó en el pavorreal que tenia como vehículo y se fue a toda marcha a dar sus vueltas por el mundo.
Ganesha tenia como vehículo a un ratón y de inmediato supo que no podría ganar la carrera de esa forma así que se puso a pensar y al final obtuvo la mejor idea.
Empezó a dar tres vueltas alrededor de sus padres. Ellos confundidos le preguntaron a Ganesha que era lo que estaba haciendo, y el sabiamente contesto,

“Yo soy su hijo y para mi ustedes son todo mi mundo. No necesito ir mas lejos para darle la vuelta al mundo”

Shiva encantado con la respuesta le cedió el mango a Ganesha. Karthik a su llegada entendió lo que había pasado y reconoció la sabiduría y victoria de su hermano.

Tomemos esta historia como un recordatorio a ver mas allá de lo que ya esta impuesto. De tener la habilidad de encontrar respuestas diferentes a las que ya estamos acostumbrados. Que podamos cambiar nuestra perspectiva acerca de alguien o algo para poder encontrar el fruto de la felicidad. Que podamos darnos cuenta que siempre hay mas de una salida a cualquier obstáculo. Que Ganesha nos guíe con su sabiduría por el camino correcto.